¿Cuántos turnos te tomó llegar a la meta?

De la misma forma que en el tablero, las trayectorias de las personas jóvenes no son lineales. Muchas personas jóvenes no siguen el camino “esperado” de estudiar, trabajar e independizarse de forma continua, sus vidas están marcadas por necesidades económicas, familiares, territoriales y emocionales.

Por ello, en YouthBuild México nos dimos a la tarea de platicar con jóvenes de Ciudad de México, Estado de México, Guanajuato, Nuevo León y Yucatán para comprender su perspectiva en torno a la educación, trabajo y proyecto de vida.

A continuación, algunos de los principales hallazgos:

No es falta interés sino falta condiciones.

El informe muestra que las personas jóvenes sí tienen aspiraciones y proyectos, pero enfrentan barreras reales para estudiar, trabajar y construir estabilidad.

La escuela no se percibe como garantía de futuro.

Para muchas personas jóvenes, estudiar implica invertir tiempo y dinero con beneficios inciertos, sobre todo cuando la urgencia económica obliga a trabajar.

Vivir lejos también excluye.

La distancia entre el hogar, la escuela y el trabajo puede convertirse en una barrera decisiva: hay personas jóvenes que pasan muchas horas en traslados, en condiciones de transporte desgastantes e inseguras.

La experiencia laboral juvenil existe, pero no siempre se reconoce.

Muchas personas jóvenes comenzaron a trabajar desde edades tempranas, pero al hacerlo en empleos informales o precarios, esa experiencia no se traduce en mejores oportunidades.

El trabajo no sólo se vive como oportunidad, también como desgaste.

Salarios bajos, jornadas extensas, falta de prestaciones y malos tratos hacen que muchas juventudes asocien el empleo con "aguantar" más que con crecer.

Las redes de apoyo abren o cierran puertas laborales.

Conseguir empleo no depende únicamente del esfuerzo individual; la familia, amistades, vecinos y conocidos influyen mucho en quién accede a una oportunidad y quién queda fuera.

El género cambia las posibilidades.

Las mujeres jóvenes enfrentan mayores cargas de cuidado, obstáculos en la contratación, interrupciones por maternidad y experiencias de acoso o subestimación en el trabajo.

La salud mental es parte central de las trayectorias.

Ansiedad, miedo al fracaso, presión social, violencia e incertidumbre influyen directamente en las decisiones educativas y laborales de las juventudes.

Las juventudes comparten aspiraciones, pero no parten del mismo lugar.

Muchas personas jóvenes quieren estabilidad, autonomía, seguridad económica, empleo digno y una vida sin violencia, el problema es que las condiciones para lograrlo son profundamente desiguales.

No todo está perdido.

No se trata de jóvenes sin ganas y sin expectativas, sino de jóvenes que enfrentan obstáculos estructurales. Escuchar sus voces permite diseñar oportunidades más cercanas, flexibles, dignas e incluyentes.

Portada del reporte Trayectorias Juveniles: Entre barreras y oportunidades

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Trayectorias Juveniles:
Entre barreras y oportunidades

Descarga nuestro reporte en PDF y explora datos, historias y recomendaciones para construir un futuro con más bienestar y dignidad para las juventudes.

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